FRANCISCO UMBRAL
Aunque nacido en Madrid el 11 de mayo de 1932 Francisco Pérez Martínez, más conocido como Francisco Umbral,pasó su infancia en Valladolid, donde recibio una tardia escolarizacion debido a su mala salud. Sin embargo era un 'devorador' de todo tipo de literatura.
Con 14 años empieza a trabajar como botones.
Emprendió su carrera periodística en 1958 en El Norte de Castilla promocionado por Miguel Delibes, quien se dio cuenta de su talento para la escritura. Más tarde se traslada a León para trabajar en la emisora La Voz de León y en el diario Proa y colaborar en El Diario de León.
Años más tarde se casó con María España Suárez Garrido, fotógrafa de El País, y tuvo un hijo, "Pincho", que falleció con tan solo seis años de leucemia, hecho del que nació su libro más lírico, dolido y personal: Mortal y rosa . Eso afectó tremendamente a Umbral, y le dio un caracter absolutamente entregado a la escritura, que le ha suscitado no pocas polémicas y enemistades
En Madrid trabaja como corresponsal y frecuenta la tertulia del Café Gijón, donde conoce a Camilo José Cela, gracias al cual publica sus primeros libros. Describe esos años en La noche que llegué al café Gijón. Se convierte en pocos años, usando los seudónimos Jacob Bernabéu y Francisco Umbral, en un cronista y columnista de prestigio en revistas como La Estafeta Literaria, Mundo Hispánico El Norte de Castilla, Interviú, La Vanguardia etc..., aunque es conocido por sus columnas en El País , y en El Mundo, Los placeres y los días.
En El País fue uno de los cronistas que mejor supo describir el movimiento contracultural conocido como Movida madrileña. Alterna esta producción periodística con una regular publicación de novelas, biografías, crónicas y autobiografías testimoniales; en 1981 hace una breve incursión en el verso con Crímenes y baladas. En el año 2003, sufrió una neumonía que le tuvo a las puertas de la tumba y de la que afortunadamente se recuperó.
Ya periodista y escritor de éxito, colaboró con los periódicos y revistas más variadas e influyentes en la vida española. Esta experiencia está reflejada en sus memorias periodísticas Días felices en Argüelles (2005). Entre los diversos volúmenes en que ha publicado parte de sus artículos pueden destacarse en especial Diario de un snob (1973); Spleen de Madrid (1973), España cañí (1975), Iba yo a comprar el pan (1976), Los políticos (1976), Crónicas postfranquistas (1976), Las Jais (1977), Spleen de Madrid-2 (1982), España como invento (1984), La belleza convulsa (1985), Memorias de un hijo del siglo (1986), Mis placeres y mis días (1994).
Umbral ha recibido numerosos premios por sus obras. En 1964 consiguió el Premio Nacional de Cuentos Gabriel Miró con 'Tamouré' y fue finalista del premio Guipúzcoa por su novela corta 'Balada de gamberros'. Un año más tarde su cuento corto 'Días sin escuela' consigue el Premio Provincia de León. La década de los 60 se completa con el finalista al premio de cuentos Tartessos por 'Marilén otoño-invierno'.
El escritor madrileño obtuvo en 1975 el Premio Carlos Arniches de la Sociedad General de Autores; un año después el Premio Nadal por su obra 'Las Ninfas'. Fue premio César Ruano de Periodismo en el año 1980 por su artículo 'El trienio', publicado durante su etapa en el País; y finalista del Premio Planeta en 1985 con 'Pío XII, la escolta mora y un general sin un ojo'. En el 90 sus trofeos fueron varios, el Mariano de Cavia por su artículo periodístico 'Martín Descalzo', ya de su etapa en El Mundo y el Premio Antonio Machado con su narración corta 'Tatuaje'. En el 92 su novela 'La leyenda del César visionario' obtuvo el Premio de la Crítica 1991.
De mediados de la década de los 90 son el Premio Juan Valera de literatura epistolar y el VII Premio Nacional de Periodismo de la Fundación Institucional Española, ambos de 1994. Un año más tarde sus colegas informativos le distinguieron con el Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos.
En 1996 recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y un año después el Fernando Lara por 'La forja de un ladrón'. El 97 fue un año exitoso porque el Ministerio de Cultura le otorgó el Premio Nacional de las Letras por el conjunto de su obra, la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, y el León Felipe a la Libertad de Expresión.
El 2000 también es año de premios, en esta ocasión obtuvo el Premio Cervantes, uno de los más prestigiosos de las letras hispanas. Y hasta el momento el Premio Periodismo Mesoneros Romanos, de 2003, es el último que adorna la muy poblada del escritor madrileño.
Sin embargo, a pesar de tantos y tantos reconocimientos por parte de crítica, público y colegas escritores y periodistas, Umbral tiene una espinita clavada. Y es que en el 86 fue candidato, junto a José Luis Sampedro, a la elección para ocupar el sillón 'F' de la Real Academia de la Lengua Española. A pesar de estar bien respaldado por sus padrinos (Cela - a quien consideraba como un padre), Delibes y J. M. de Areilza) los miembros de tan destacada institución eligieron a Sampedro.

Pablete dijo
Menudo personajillo, yo le ocnoci un dia que tenia el brazo escayolado y le dije : puede firmamrme? dice: no ve q estoy escayolado?
y digo y con la izquierda? y dice: yo con la izquierda no hago nada.
21 Abril 2006 | 03:04 PM